El distrito de At-Turaif ocupa una meseta de piedra caliza sobre el oasis de Wadi Hanifah, en Diriyah, al noroeste de Riad. Fundado en el siglo XV, conserva uno de los conjuntos más importantes de arquitectura najdí en adobe. Sus calles, fortificaciones, viviendas y palacios muestran cómo una ciudad del centro de Arabia utilizó barro, piedra, madera y geometría decorativa para responder al clima desértico. La UNESCO lo inscribió como Patrimonio Mundial en 2010.
At-Turaif se convirtió durante el siglo XVIII en el centro político de la Casa de Saud y en capital del Primer Estado Saudí. El gran palacio de Salwa, construido y ampliado aproximadamente entre 1750 y 1818, reunió funciones de gobierno, recepción y residencia. Desde Diriyah se extendió también el movimiento reformista asociado a Muhammad ibn Abd al-Wahhab. Las fuerzas otomanas destruyeron la ciudad en 1818; el abandono posterior contribuyó a preservar su trazado, aunque gran parte de los edificios quedó en ruinas.