Desde la base del Burj Khalifa cuesta abarcar su escala de un solo vistazo. La torre se eleva 828 metros sobre Downtown Dubai, pero su importancia no se limita a la altura. Es la pieza central de un distrito mixto con viviendas, oficinas, hoteles y espacios públicos, y una referencia visual de la transformación de Dubái en una ciudad global. Mirar hacia arriba permite apreciar el monumento; mirar alrededor ayuda a entender la ambición urbana que lo hizo posible.
Durante su construcción el edificio se conoció como Burj Dubai y fue inaugurado con el nombre Burj Khalifa el 4 de enero de 2010. La cronología oficial de Emaar sitúa los trabajos desde la preparación del terreno y los cimientos en 2004 hasta la etapa estructural y el cierre exterior en 2009. El nombre honra a Sheikh Khalifa bin Zayed Al Nahyan, entonces presidente de los Emiratos Árabes Unidos. Son fechas útiles, aunque por sí solas no explican cómo un proyecto arquitectónico se convirtió en emblema de Dubái.