En el extremo norte del centro de Gqeberha, el estadio Nelson Mandela Bay se alza junto al lago North End con una cubierta que parece flotar alrededor de sus gradas. Se construyó para la Copa Mundial de la FIFA de 2010 y hoy es, a la vez, un recinto deportivo importante y una de las obras contemporáneas más reconocibles de la ciudad. Su historia va más allá de una lista de partidos: fue concebido para integrarse en un entorno junto al agua, acogió un torneo de alcance mundial y continúa funcionando como espacio flexible para deportes, conciertos y otros eventos. También se puede reservar una visita guiada breve, así que no hace falta tener entrada para un partido para conocerlo por dentro.
El proyecto formó parte de los preparativos de Nelson Mandela Bay para albergar el Mundial de 2010. La ciudad fue una de las sedes sudafricanas y el nuevo recinto incorporó a Gqeberha, entonces conocida habitualmente en inglés como Port Elizabeth, a la red de estadios internacionales. La ficha municipal calcula que la construcción costó unos 2.100 millones de rands y señala un aforo sentado de 46.000 personas. Son datos del proyecto original; las configuraciones y los accesos pueden variar según el evento, por lo que conviene consultar la información vigente de cada espectáculo o partido.