La Manzana Jesuítica de Córdoba y cinco estancias rurales forman un sitio de Patrimonio Mundial repartido por la provincia argentina. El núcleo urbano reúne la iglesia de la Compañía de Jesús, la residencia, el Colegio Nacional de Monserrat y la Universidad Nacional de Córdoba. Las estancias de Caroya, Jesús María, Santa Catalina, Alta Gracia y La Candelaria muestran cómo aquella institución religiosa se sostuvo fuera de la ciudad.
Los jesuitas llegaron a Córdoba a fines del siglo XVI y organizaron durante más de 150 años un sistema educativo, espiritual y productivo. Cada establecimiento rural desarrolló actividades adaptadas a su entorno —ganadería, cultivos, viñedos, molinos o talleres— y aportó recursos al colegio y a la universidad. Canales, acequias, tajamares y edificios evidencian una planificación territorial que unía campo y ciudad.