El fuerte de Bahla se levanta sobre el palmeral de la localidad homónima, en la gobernación omaní de Al Dakhiliyah. El bien de la UNESCO abarca más que la fortaleza: incluye el asentamiento del oasis, la antigua mezquita del viernes y tramos de la muralla de tierra que lo rodea. Bahla ingresó en la Lista del Patrimonio Mundial en 1987 y fue el primer bien omaní inscrito. Conviene entenderlo como un paisaje histórico donde arquitectura defensiva, gestión del agua, vida religiosa y oficios locales crecieron en relación, no como un castillo separado de su ciudad.
Su valor es arquitectónico e histórico. La UNESCO describe Bahla como un destacado conjunto defensivo vinculado a la prosperidad de tribus dominantes de Omán y la península arábiga durante la Baja Edad Media. La posición del fuerte sobre un oasis fértil ayuda a comprender la relación entre seguridad y asentamiento: desde allí se dominaba el palmeral cultivado y las rutas del interior. La visita permite apreciar esa escala, pero no debe convertir relatos de origen inciertos en fechas definitivas. Las fuentes respaldan un conjunto complejo, construido y transformado en distintas etapas.