Cerca de Karima, en el norte de Sudán, Gebel Barkal se eleva de forma abrupta sobre el paisaje del Nilo. La Unesco describe la colina de arenisca, de cima aplanada, con unos 100 metros de altura y la sitúa dentro de un conjunto arqueológico mucho mayor, extendido a lo largo de más de 60 kilómetros del río. Su importancia no se limita a su silueta singular. Alrededor de la montaña, gobernantes, templos, tumbas reales y asentamientos expresaron la vida política y religiosa del Reino de Kush.
El bien inscrito en 2003 por la Unesco está compuesto por cinco enclaves: Gebel Barkal, El-Kurru, Nuri, Sanam y Zuma. En conjunto conservan evidencias de los periodos napata, fechado por la organización entre aproximadamente 900 y 270 a. C., y meroítico, entre 270 a. C. y 350 d. C. Hay templos, palacios, áreas habitadas, pirámides, tumbas y túmulos funerarios. La inscripción serial importa porque Gebel Barkal es un lugar central, pero la historia de Kush no puede entenderse únicamente desde la montaña.