La Gran Mezquita de Djenné se levanta junto a la plaza del mercado, en el centro histórico de Djenné, una ciudad marcada por las aguas estacionales del delta interior del Níger, en Mali. Es más que una silueta llamativa en el horizonte: sigue siendo un referente religioso y cívico dentro de una ciudad habitada. La UNESCO la integra en las Ciudades Antiguas de Djenné, un bien del Patrimonio Mundial que comprende el tejido urbano actual y cuatro yacimientos arqueológicos relacionados con asentamientos anteriores.
El edificio que se contempla hoy corresponde a una reconstrucción realizada entre 1906 y 1907. La fecha permite distinguir la estructura actual de la historia más extensa de la ciudad y de sus prácticas religiosas. La arqueología de Djenné se remonta al siglo III antes de nuestra era, mientras que su configuración urbana posterior creció con el comercio, el aprendizaje religioso y las tradiciones constructivas locales. La mezquita es la expresión monumental más visible de una arquitectura de tierra mucho más amplia, no un monumento aislado.