La isla de Mozambique se encuentra frente a la costa norte del país, en la entrada de la bahía de Mossuril, dentro de la provincia de Nampula. La Unesco la describe como una isla coralina calcárea situada a unos cuatro kilómetros del continente y unida a tierra firme por un puente construido en la década de 1960. El acceso por carretera facilita la llegada, pero la visita comienza de verdad al recorrer a pie sus calles estrechas, sus casas próximas entre sí y el frente marítimo, con tiempo para comprender cómo este pequeño territorio se convirtió en un puerto destacado del Índico occidental.
Desde el siglo X, las comunidades de la isla participaron en la navegación y el comercio de larga distancia del océano Índico. Su importancia posterior creció con las rutas marítimas portuguesas que unían Europa occidental con el subcontinente indio y Asia. Entre 1507 y 1898 fue la primera sede del gobierno colonial portugués en la región, antes de que la capital se trasladara a la actual Maputo. Estas fechas describen la administración colonial; no borran los vínculos africanos, suajilis, árabes, persas e indios, anteriores y continuos, que dieron forma al puerto.