En el extremo noroeste de la Ciudad Amurallada de Lahore se levanta el Fuerte de Lahore, llamado Shahi Qila en urdu y panyabí. El terreno ha estado ocupado durante milenios. El Centro del Patrimonio Mundial de la Unesco indica que la fortaleza tomó su configuración actual en el siglo XI, fue destruida y reconstruida varias veces entre los siglos XIII y XV, y conserva 21 monumentos de etapas mogolas posteriores. Sus muros miran hacia la ciudad histórica; fuera de ellos, la mezquita Badshahi y Hazuri Bagh ayudan a entender su papel en el paisaje ceremonial de Lahore.
El fuerte forma parte de un bien de la Unesco inscrito en 1981 junto con los jardines de Shalimar, situados a unos siete kilómetros. Son dos complejos reales distintos, no una sola atracción continua: el fuerte se define por sus edificios monumentales, mientras Shalimar es un jardín de agua en terrazas. La Unesco considera que ambos reflejan la expresión artística mogola en su apogeo, durante los siglos XVI y XVII. Visitar solo el fuerte ya ofrece una experiencia completa, pero no equivale a conocer los dos componentes de la inscripción.