En el paisaje desértico de AlUla, al noroeste de Arabia Saudita, Hegra aparece primero como un conjunto de grandes afloramientos de arenisca. Al acercarse, las paredes revelan fachadas funerarias talladas, inscripciones y huellas de un asentamiento conectado con el mundo caravanero. El sitio arqueológico también se conoce como al-Hijr; Madā’in Ṣāliḥ es un nombre histórico que muchos viajeros siguen usando. En 2008 se convirtió en el primer lugar saudí inscrito por la Unesco como Patrimonio Mundial.
La Unesco considera Hegra el conjunto nabateo mejor conservado al sur de Petra. Sus 111 tumbas monumentales incluyen 94 fachadas decoradas; el grupo principal data del siglo I a. C. al I d. C. Los monumentos se excavaron directamente en la roca y combinan la habilidad local con influencias de culturas vecinas. No son ruinas intercambiables en el desierto: las inscripciones, la arquitectura y el paisaje conservan evidencias distintas.