El Parque Nacional Galápagos protege gran parte del paisaje terrestre que hace célebre al archipiélago ecuatoriano. Creado en 1959, comprende alrededor del 97 % de la superficie insular; los asentamientos humanos ocupan el resto en cuatro islas. La diferencia es importante para el viajero: Galápagos no es una atracción con una sola puerta, sino una extensa área protegida con islas y sitios de visita separados. La experiencia depende de las normas de conservación, los traslados y la historia natural que se aprecia en cada sendero, playa y paisaje volcánico.
La Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG) señala que el área se creó mediante el Decreto Ejecutivo n.º 17, del 4 de julio de 1959, y fue la primera área protegida de Ecuador. El decreto reservó la mayor parte del territorio insular para conservar su flora y fauna. La UNESCO inscribió las islas Galápagos como Patrimonio Mundial en 1978 y después amplió el bien para incluir espacios marinos. El parque nacional y la Reserva Marina de Galápagos están relacionados, pero no son la misma figura: uno protege tierra y la otra abarca una extensa zona oceánica con su propio manejo.