Chiribiquete suele presentarse mediante fotografías espectaculares de montañas tabulares que emergen sobre la Amazonia colombiana. Pero no es una aventura remota a la espera de una reserva turística. Parques Nacionales Naturales de Colombia registra el parque como cerrado, indica que no tiene vocación ecoturística y no promueve las visitas, entre otras razones para proteger a pueblos indígenas en aislamiento voluntario. Esta diferencia es fundamental para entender el lugar: su valor está unido a su inaccesibilidad, y la curiosidad responsable comienza por respetar ese límite.
La Serranía de Chiribiquete se extiende por Caquetá y Guaviare, en el centro-sur de Colombia. El parque fue creado el 21 de septiembre de 1989 con una superficie inicial de 1.298.955 hectáreas. Tras dos ampliaciones, la autoridad colombiana registra hoy 4.268.095 hectáreas, luego del cambio de límites de 2018. El bien inscrito por la Unesco como Patrimonio Mundial en 2018 abarca 2.782.354 hectáreas. Son cifras correspondientes a límites protegidos e inscritos distintos; no deben leerse como mediciones incompatibles de un mismo polígono invariable.