En el noreste del departamento boliviano de Santa Cruz, cerca de la frontera con Brasil, el Parque Nacional Noel Kempff Mercado protege un paisaje que no cabe en una sola imagen de la Amazonía. La Unesco registra una superficie de 1.523.446 hectáreas y altitudes que van de unos 200 a casi 1.000 metros. En lugar de una masa uniforme de selva, el área reúne un mosaico ecológico: bosques amazónicos siempreverdes, palmares, humedales, bosques de galería, sabanas, bosques secos semideciduos y Cerrado. Su dimensión es difícil de abarcar en un mapa; es un espacio remoto y extenso de conservación, no un atractivo compacto con un circuito sencillo.
La variedad del terreno también cuenta una historia geológica muy antigua. La Unesco describe una evolución que se remonta a más de mil millones de años, a formaciones del Precámbrico. En la meseta de Huanchaca, los ambientes de Cerrado permanecieron aislados durante millones de años. Ese aislamiento vuelve a la meseta importante no solo por el paisaje, sino como escenario natural para estudiar la evolución de los ecosistemas. Aquí la historia es geológica y biológica a la vez: las rocas antiguas, la altitud y el aislamiento contribuyeron a formar ambientes vecinos que pueden cambiar mucho en distancias relativamente cortas.