El Parque Nacional Talampaya protege un extenso territorio árido en la provincia de La Rioja, al oeste de Argentina. La Administración de Parques Nacionales informa que ocupa unas 213.800 hectáreas y pertenece a la ecorregión del Monte de Sierras y Bolsones. La escala se percibe primero en los paredones de arenisca roja, los valles secos y las formas erosionadas. No es solo un cañón espectacular: dentro del área protegida coinciden capas geológicas, fósiles, vestigios arqueológicos y ambientes desérticos.
En algunos sectores, las paredes del cañón de Talampaya superan los cien metros, según la autoridad nacional de parques. El color cambia con la luz y el viento y el agua han modelado aleros y formas singulares. Los nombres populares de algunas rocas revelan cómo las interpreta la gente, pero su origen es geológico: las capas sedimentarias expuestas muestran un largo registro en la superficie. Las caminatas y excursiones guiadas ayudan a leer esas formas sin convertir cada figura en una obra humana deliberada.