En el extremo occidental de Java, Ujung Kulon no conduce a un monumento aislado, sino a un amplio encuentro de selva, costa e islas. El parque nacional es conocido como el último refugio natural del rinoceronte de Java, aunque ese titular puede ocultar la dimensión y variedad del lugar: bosques de tierras bajas, manglares, playas, aguas insulares e historia volcánica forman parte de su paisaje. Es un territorio remoto de conservación, no una atracción de fauna a la que se llega en automóvil. Quienes organizan la visita según las normas oficiales pueden conocer sus islas y su costa comprendiendo por qué algunos sectores siguen cerrados o estrictamente controlados.
La Unesco inscribió el Parque Nacional Ujung Kulon como Patrimonio Mundial en 1991. El bien inscrito abarca 78.525 hectáreas e incluye la península de Ujung Kulon, la Reserva Natural de Honje, las islas Panaitan y Peucang, y la Reserva Natural de Krakatau. Esto aclara una antigua confusión: la península principal está en Banten, mientras que el bien de la Unesco también comprende el componente separado de Krakatau, más lejos, en el estrecho de la Sonda. El nombre no significa que todas las islas estén junto a la península ni que se llegue a ellas desde el mismo embarcadero. Conviene entender el área protegida como un conjunto de paisajes administrados, no como un solo circuito continuo para visitantes.