En el sudeste de Piauí, el Parque Nacional Serra da Capivara reúne acantilados de arenisca, valles secos y abrigos arqueológicos en plena Caatinga brasileña. La Unesco inscribió el sitio como Patrimonio Mundial en 1991 por su excepcional concentración de arte rupestre prehistórico y vestigios arqueológicos. El atractivo no es una sola cueva ni un mirador aislado: es un extenso paisaje protegido donde refugios pintados y grabados aparecen entre desfiladeros, mesetas, vegetación nativa y hábitats adaptados a un clima semiárido.
La Unesco registra más de 300 sitios arqueológicos en el parque, la mayoría con pinturas en rocas o paredes. Identifica en uno de ellos arte rupestre conservado que data de hace 10.530 años. Esta cifra es una referencia sólida; las afirmaciones sobre un poblamiento humano mucho más antiguo en la región siguen siendo objeto de debate y no deben presentarse como hechos concluyentes. FUMDHAM, fundación dedicada a la investigación y a la interpretación del área para visitantes, mantiene un inventario más amplio: 1.354 sitios arqueológicos registrados, de los cuales 204 están preparados para el turismo. Las cifras cuentan categorías distintas y no deben confundirse.