En Sabang, en la costa occidental de Palawan, el paisaje conduce hasta una montaña de caliza y un río cuyo tramo inferior recibe la influencia de las mareas. El Parque Nacional del Río Subterráneo de Puerto Princesa protege este encuentro singular entre cueva, río, bosque y costa. La Unesco describe un curso subterráneo de 8,2 kilómetros que desemboca directamente en el mar; su sección baja es salobre y responde al movimiento de las mareas. No es solo una excursión en cueva: también es una cuenca protegida y un ecosistema que va de la montaña al mar.
El bien inscrito en el Patrimonio Mundial abarca unas 22.202 hectáreas en el centro-oeste de Palawan, aproximadamente 76 kilómetros al noroeste de la ciudad de Puerto Princesa. El paisaje kárstico se formó cuando el agua disolvió la caliza y creó cuevas, cámaras y formaciones que los visitantes observan desde las embarcaciones. La Unesco describe grandes salas de hasta 120 metros de ancho y 60 de alto. El recorrido público navega solo una parte del sistema subterráneo: la excursión habitual es una muestra controlada de un entorno mucho más extenso.