El Morro de Tulcán es el principal monumento arqueológico precolombino dentro de Popayán. Lo que parece una colina natural es una plataforma de tierra modificada, descrita habitualmente como pirámide truncada. El turismo municipal la vincula con sociedades pubenenses y con actividad funeraria y ceremonial descubierta al abrir caminos y modificar el montículo.
Las páginas oficiales escriben de forma inconsistente la cronología —una incluso indica «500–1600 a. C.» mientras habla de sociedades cacicales tardías—. No debe repetirse ese rango tipográfico como hecho establecido. Es más seguro atribuirlo a las sociedades prehispánicas del valle y dejar las fases exactas al contexto arqueológico especializado.