Tsingy de Bemaraha, en el oeste de Madagascar, es un inmenso paisaje kárstico de agujas de caliza, cañones, cuevas, bosque seco y el río Manambolo. Madagascar National Parks describe un área protegida de 157.710 hectáreas, creada en 1927 y reconocida por la UNESCO en 1990. En 2023 pasó a formar parte del bien ampliado de Patrimonio Mundial Bosques Secos de Andrefana, que vincula su geología con la biodiversidad excepcional de los bosques occidentales de Madagascar.
La palabra tsingy evoca un terreno donde la caliza se ha disuelto y afilado hasta formar pináculos, grietas y torres. La vegetación cambia radicalmente entre la roca expuesta, el fondo de los cañones y los enclaves húmedos. Lémures, reptiles, aves y plantas presentan altos niveles de endemismo, pero los avistamientos dependen de la ruta, la estación y el azar. El paisaje, y no una lista garantizada de animales, es la experiencia central.