Shibam se alza sobre el Wadi Hadramaut como un conjunto compacto de casas altas de adobe dentro de una muralla fortificada. Su silueta le ha valido el apodo de “Manhattan del desierto”, aunque la comparación solo alude a la altura de los edificios. Shibam es una ciudad histórica y una comunidad yemení, no un decorado arquitectónico vacío. Sus calles estrechas, plazas, viviendas y paisaje agrícola forman un asentamiento conectado, cuya vida dependió de los materiales locales, el agua y el comercio por la meseta meridional de Arabia.
La UNESCO sitúa la forma urbana principal de la ciudad amurallada en el siglo XVI y señala que algunas casas-torre alcanzan siete pisos. El perfil árabe de la Junta de Promoción Turística de Yemen menciona edificios de cinco a ocho plantas, pero las alturas varían; no debe tomarse una cifra como regla medida para todas las casas. La construcción vertical aprovechó un espacio limitado, mientras la muralla y la cuadrícula de calles ayudaban a organizar el movimiento y la protección.