En Shushtar, el agua no es un telón de fondo del casco histórico: conecta la ingeniería, el asentamiento y la historia agrícola de la ciudad. El Sistema Hidráulico Histórico de Shushtar reúne canales, presas, puentes, túneles, estanques y molinos construidos en torno al río Karun. Muchos visitantes conocen primero las cascadas y los molinos, pero el bien declarado Patrimonio Mundial es más amplio que una única catarata fotogénica. Su importancia reside en cómo distintas estructuras trabajaban en conjunto para desviar el agua, impulsar la producción, abastecer la ciudad y favorecer el cultivo en la llanura al sur del núcleo urbano.
La UNESCO sitúa los orígenes del sistema en el siglo V antes de nuestra era, durante el reinado de Darío el Grande, y señala que su forma actual corresponde principalmente al siglo III de nuestra era y quizá se apoye en bases anteriores. Las dos referencias no tienen por qué contradecirse: un paisaje hidráulico puede modificarse, ampliarse y reutilizarse durante siglos. Los estudios en persa también han revisado la datación y la función de elementos concretos, como el puente-presa de Shadorvan. Por eso es más preciso hablar de una historia hidráulica estratificada que atribuir cada canal, presa y molino a un solo rey o dinastía.