En Gao, al noreste de Malí, la Tumba de Askia se levanta sobre el entorno urbano como una pirámide escalonada de tierra. La UNESCO fecha el monumento en 1495, cuando Askia Mohamed gobernaba el Imperio songhai y Gao era su capital. La estructura alcanza unos 17 metros, pero no es una torre funeraria aislada: forma parte de un conjunto con dos mezquitas de techo plano, un cementerio y un espacio abierto de reunión. En conjunto, estos elementos hacen del lugar un conjunto arquitectónico y un sitio ligado al culto y a la vida comunitaria.
El nombre vincula el monumento con Askia Mohamed, también conocido como Askia Muhammad I, pero no demuestra que sus restos estén dentro. La evaluación consultiva de la UNESCO registra el debate sobre si realmente fue enterrado allí. Lo que sí está documentado es el lugar del edificio en la historia de Songhai y de Gao. El reinado de Askia Mohamed coincidió con el poder del imperio en el Sahel occidental y su participación en el comercio transahariano, incluido el movimiento de sal y oro. La construcción habla de ese momento político sin resolver todas las dudas sobre la persona a la que conmemora.