Sobre Aeropuerto Internacional Rafael Núñez
El Aeropuerto Internacional Rafael Núñez es distinto de muchos grandes aeropuertos urbanos: sus pistas están dentro del tejido de Cartagena, en el barrio costero de Crespo, y no lejos del borde metropolitano. Para quien viaja, esto puede significar un traslado breve hacia el centro histórico amurallado, pero también hace que el tráfico aeroportuario, las obras y las calles de la ciudad formen parte de una misma experiencia de llegada. Es un punto práctico para iniciar el viaje por Cartagena, no una atracción turística, y su evolución refleja la larga relación de la ciudad con la aviación y el turismo.
Un aeropuerto urbano ligado al crecimiento de Cartagena
La historia del aeropuerto está estrechamente ligada al crecimiento de Cartagena como destino caribeño. Su ubicación actual en Crespo integra una pista operativa en la ciudad, en vez de situarla en un centro regional distante. El aeropuerto ha pasado por distintas etapas de gestión e infraestructura, y la nueva concesión iniciada en 2024 abrió otro periodo de modernización prevista. Algunas reseñas confunden el anuncio de un proyecto, las obras en curso y una instalación ya terminada; por eso conviene leer las novedades fechadas del operador y del Gobierno, sin dar por concluido el proyecto.
El aeropuerto lleva el nombre de Rafael Núñez, político y escritor nacido en Cartagena, presidente de Colombia y autor de la letra del himno nacional. Su ubicación tiene una geografía particular: de un lado está la costa caribeña y, tierra adentro, la Ciénaga de la Virgen, junto a los barrios del norte. La página oficial de cómo llegar sitúa la terminal en Crespo e indica que opera todos los días, las 24 horas. Las oficinas administrativas tienen un horario diferente; no hay que confundirlo con el funcionamiento aeroportuario.
Hoy Rafael Núñez es una conexión aérea clave para Cartagena y el norte del Caribe colombiano. La operadora informó que el aeropuerto atendió a más de 7,7 millones de pasajeros durante 2025, una referencia útil para entender la presión sobre una terminal integrada en una ciudad densamente poblada. Es el total anual publicado por la empresa operadora, no una proyección ni una garantía de tráfico futuro. La cifra ayuda a comprender por qué la ampliación en marcha se debate junto con asuntos prácticos como el acceso, la capacidad y el entorno del aeropuerto.
Una terminal en modernización mientras la ciudad sigue en movimiento
La nueva concesión incorporó al proyecto a Operadora Internacional Aeropuerto de Cartagena, conocida como OINAC. La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) señala que el programa contempla una terminal internacional de unos 17.360 metros cuadrados y la remodelación de aproximadamente 2.814 metros cuadrados de la terminal existente. Esas cifras describen el alcance previsto; no significan que el nuevo edificio ya esté abierto. En marzo de 2026, la ANI comunicó que 18 intervenciones habían recibido autorización para avanzar dentro del proceso ambiental correspondiente.
El 12 de septiembre de 2026, la misma agencia informó que el proyecto de Cartagena registraba un avance del 4%, dentro de varias mejoras aeroportuarias en curso en el país. Otro comunicado de la ANI afirma que, una vez terminada, la modernización busca elevar la capacidad anual de siete a once millones de pasajeros. Son datos y objetivos oficiales publicados en fechas concretas, no una promesa de finalización para un día determinado. Conviene prever cambios en las fases de obra y en los accesos mientras el aeropuerto continúa operando.
El aeropuerto está cerca de calles residenciales y del litoral, así que su ampliación tiene una dimensión local que va más allá de la sala de pasajeros. Las decisiones de obra afectan el entorno de las pistas, los accesos, las áreas de servicio y las comunidades cercanas. La información oficial describe más espacio para pasajeros y mejoras operativas, mientras que los reportes de avance muestran que los trabajos siguen en desarrollo. Para el visitante, la recomendación es sencilla: no depender solo de fotografías o indicaciones antiguas; revisar los avisos actuales y prever más tiempo si se anuncian obras viales o cambios en la terminal.
Llegadas, salidas y cómo planificar el traslado
La operadora ubica el aeropuerto en Crespo y calcula unos diez minutos hasta el centro histórico y el Centro de Convenciones de Cartagena, y unos quince hasta la zona hotelera. Son tiempos aproximados difundidos por la terminal, no una duración garantizada: el tráfico, la hora, el clima y las obras pueden modificarlos. La dirección publicada está en el área de Crespo, sobre la calle 70. Confirma el punto exacto de recogida con la aerolínea, el hotel o el proveedor de transporte, sobre todo si llegas de noche o llevas equipaje voluminoso.
El aeropuerto figura con operaciones las 24 horas, pero eso no significa que cada transporte o mostrador de servicio funcione toda la noche. Las preguntas frecuentes indican que los buses de Transcaribe pasan por el área de Crespo según horarios publicados, distintos entre semana, los sábados, los domingos y los festivos. Consulta el horario vigente antes de depender del bus para un vuelo muy temprano o una llegada tardía. Un taxi o un viaje solicitado por aplicación puede resultar más conveniente en horas de baja actividad; verifica el punto de recogida y las tarifas mediante información oficial o actualizada del proveedor.
En un aeropuerto compacto y concurrido, los aspectos básicos cuentan: haz el registro con tu aerolínea, sigue las indicaciones de seguridad y embarque y utiliza los canales oficiales para objetos perdidos o asistencia. La terminal publica una tasa aeroportuaria para 2026, pero que se cobre aparte depende de la tarifa y del itinerario; pregunta a la aerolínea antes de incluirla en tu presupuesto. Para viajar con tranquilidad, confirma vuelos, transporte y avisos de obras poco antes de salir. Rafael Núñez es a la vez una cómoda entrada urbana y una infraestructura que sigue transformándose junto a Cartagena.