En el extremo oriental de París, el castillo de Vincennes se alza sobre las calles con una silueta distinta a la de los palacios más conocidos de la capital. La torre elevada, el recinto fortificado y la capilla gótica conservan la escala de una fortaleza real. No es un decorado medieval: es un lugar estratificado por el poder monárquico, la adaptación militar y siglos de usos cambiantes. ...