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Beaver Stadium

Conoce la historia de Beaver Stadium, las tradiciones de Penn State, su renovación de 2026, el próximo partido ante USC y cómo solicitar un tour.

Coordenadas: 40.811901006423, -77.856180667877 Actualizado: 2026-10-05 Google Street View

Sobre Beaver Stadium

Un emblema del fútbol americano en el campus de Penn State

Beaver Stadium, presentado actualmente por Penn State como West Shore Home Field at Beaver Stadium, se encuentra en el extremo este del campus University Park, en State College, Pensilvania. Es el estadio de los Nittany Lions, pero visitarlo también permite entender cómo las tradiciones de fútbol americano de una universidad llegan a definir a toda una región. Los sábados con partido en casa, miles de aficionados confluyen en el campus y en la comunidad de Happy Valley. No es una atracción convencional con acceso libre cada día: la entrada a las gradas depende de un partido u otro evento programado, mientras que las visitas al estadio deben coordinarse mediante el All-Sports Museum de Penn State.

El estadio actual abrió en 1960 tras una mudanza poco común. Penn State desmontó New Beaver Field, situado en el lado oeste del campus, en cientos de piezas y lo reconstruyó aproximadamente a dos kilómetros y medio al este, bajo una nueva estructura. El recinto en forma de herradura abrió con 46.284 asientos. Los campos anteriores también llevaban el nombre Beaver, en honor a James A. Beaver, abogado de Pensilvania y general durante la Guerra Civil, quien después fue gobernador, presidente del consejo de administración de la universidad y presidente interino de Penn State. El nombre está ligado a la historia institucional, no simplemente a un elemento geográfico cercano.

Ampliaciones, tradiciones y una obra en curso

Beaver Stadium creció mediante distintas obras a medida que aumentaba el interés por el fútbol americano de Penn State. Una ampliación singular, en 1978, elevó hidráulicamente partes de la estructura e incorporó gradas prefabricadas donde antes había una pista de atletismo; en ese momento se añadieron más de 16.000 plazas. Después llegaron nuevas tribunas en las zonas de anotación y palcos cerrados. Las páginas históricas de la universidad publican una cifra tradicional de capacidad, pero actualmente el lado oeste está siendo renovado a gran escala. Por eso, el aforo histórico no debe confundirse con la configuración o las localidades disponibles para un partido específico. Penn State explica que durante las temporadas 2025 y 2026 utiliza asientos temporales mientras avanza la construcción permanente.

La obra modifica tanto la silueta del estadio como aspectos prácticos. Las actualizaciones oficiales describen el crecimiento de la estructura occidental durante 2026, con nuevas gradas altas, una pantalla, iluminación, accesos y concesiones. La guía universitaria para las temporadas transitorias advierte que en el lado oeste hay baños y puestos de comida temporales, y que la distribución de asientos puede diferir de la de años anteriores. Consulta el plano y la guía de partido vigentes, no una captura de pantalla ni un artículo antiguo. Penn State prevé que los trabajos continúen hasta 2027 y que la renovación general esté terminada antes de esa temporada.

Cómo conocer el estadio fuera del día de partido

El Penn State All-Sports Museum se encuentra en la esquina suroeste del estadio y relaciona la historia del fútbol americano con la trayectoria deportiva de la universidad. El museo publica horario regular de martes a sábado, de 10:00 a 16:00, y los domingos de 12:00 a 16:00; cierra los lunes. En fines de semana de partido puede haber cambios, así que revisa la página actual antes de acercarte. Las galerías abarcan deportes universitarios de interior y exterior, y los visitantes pueden solicitar una vista del estadio. La entrada al museo y un tour completo del estadio son experiencias distintas; confirma la disponibilidad de cada una.

Las visitas a Beaver Stadium se solicitan a través del museo y requieren autorización del personal de las instalaciones. Penn State menciona posibles paradas en la sala de prensa, el vestuario local, la salida hacia el campo, el Letterman’s Club, el salón de reclutamiento y un mirador del Mount Nittany Club. El recorrido por sí solo dura aproximadamente entre 60 y 90 minutos; combinado con la visita al museo, conviene reservar unas dos horas y media. La tarifa publicada para grupos es de 250 dólares por las primeras diez personas y 20 dólares por cada integrante adicional. Hay que reservar, y la preparación de partidos, actividades del equipo, eventos universitarios y obras pueden cerrar fechas. No viajes esperando una visita improvisada: solicita al museo una fecha y un recorrido confirmados.

Organizar un partido en el otoño de 2026

Al consultar la página oficial de día de partido, Penn State tenía programado recibir a USC en Beaver Stadium el sábado 10 de octubre de 2026, con inicio a las 19:30, hora del este. La información puede cambiar y depende de la fecha; verifica el sitio en directo para consultar entradas, puertas, estacionamiento, servicios de accesibilidad y política de bolsos transparentes. Se necesita boleto para entrar al estadio. El ambiente del campus y sus alrededores puede apreciarse desde el exterior, pero eso no permite acceder a las gradas. La universidad también publica instrucciones de estacionamiento para cada encuentro, más útiles que suponer que funcionará el estacionamiento universitario ordinario en sábado.

Para una visita sin partido, State College es el centro de servicios más cercano, mientras que el estadio sigue formando parte de un campus activo y no de un museo con acceso diario. Durante las temporadas de construcción, calcula más tiempo, sigue los letreros temporales y confirma qué entradas e instalaciones están funcionando. Si te interesa la historia, empieza por el All-Sports Museum y solicita el tour con antelación; si quieres vivir el rugido de la afición local, organiza el viaje en torno a un partido confirmado y sus reglas de acceso. La historia de Beaver Stadium continúa escribiéndose en acero y hormigón. Una visita provechosa combina la curiosidad por su traslado de 1960 y sus ampliaciones con expectativas realistas sobre un recinto que se prepara para una nueva etapa.