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Centro Acuático Nacional de Pekín

Planifica tu visita al Water Cube de Pekín: su historia olímpica, fachada de burbujas ETFE, adaptación para hielo en 2022, horarios y entradas.

Coordenadas: 39.991301, 116.384729 Actualizado: 2026-10-03

Sobre Centro Acuático Nacional de Pekín

Un recinto olímpico que siguió transformándose

El Centro Acuático Nacional de Pekín es conocido en todo el mundo como Water Cube, nombre inspirado en su exterior translúcido, parecido a un conjunto de burbujas. Construido en el Parque Olímpico para los Juegos de Verano de 2008, fue concebido como sede de competiciones y como instalación pública para el deporte y el ocio, útil también después de la ceremonia de clausura. Su historia no terminó con la natación. Para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022, el recinto se adaptó para albergar curling y sumó la identidad complementaria de Ice Cube. Hoy funciona como complejo deportivo para distintas temporadas, recinto de eventos y atractivo para visitantes, y muestra cómo una obra olímpica puede tener una segunda vida.

El diseño surgió de un concurso internacional ganado en 2003 por un equipo que incluía a PTW Architects, Arup, China State Construction Engineering Corporation y CCDI. El proyecto unió dos ideas: una forma cuadrada que los socios chinos asociaban con un simbolismo cultural y una cubierta que evoca grupos de burbujas de jabón. La estructura emplea un marco espacial de acero y cojines de ETFE, paneles transparentes ligeros que dejan pasar la luz natural y crean el característico aspecto celular del edificio. Los arquitectos describen un diseño que aprovecha la iluminación natural, capta energía solar y ahorra agua mediante la recogida y reutilización de lluvia. “Water Cube” no es solo un apodo para una fachada llamativa: su envolvente refleja las ambiciones de ingeniería y sostenibilidad del proyecto.

De los Juegos de 2008 al “Ice Cube”

Durante los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el centro acogió importantes competiciones acuáticas y se convirtió en uno de los recintos más reconocibles del evento. Su presencia ayudó a transformar el Parque Olímpico en un paisaje de arquitectura deportiva de escala nacional, junto con otras instalaciones emblemáticas. Después de los Juegos, el operador amplió los usos públicos en vez de dejarlo como un pabellón reservado para competiciones ocasionales. Natación, actividad física, eventos, exposiciones y visitas turísticas pasaron a formar parte de su programa posterior a los Juegos. Esto importa al viajero: el recinto puede recibir visitantes cuando no hay una competición internacional, pero la ruta pública y las zonas accesibles pueden cambiar cuando se programan eventos.

Los Juegos de Invierno exigieron una transformación más técnica. El recinto se reorganizó para hacer compatible su identidad acuática con los deportes de hielo; el operador lo llama un escenario “de doble olimpiada”. En 2022 acogió competiciones de curling bajo el nombre Ice Cube. Un centro de deportes de hielo separado, situado bajo la plaza sur, permite practicar patinaje y curling, mientras los espacios acuáticos principales siguen dedicados a actividades en el agua. No se trata de que el edificio se haya convertido permanentemente en una pista de hielo, sino de que su infraestructura y su funcionamiento permiten alternar usos. Esa adaptabilidad es el capítulo más atractivo de su legado olímpico.

En su balance institucional, el operador informa que a finales de 2025 el recinto había recibido más de 33 millones de visitas, prestado servicios de natación y entrenamiento sobre hielo a más de 3,5 millones de personas y organizado cerca de 3.300 eventos, incluidas 20 competiciones deportivas internacionales. Son cifras proporcionadas por la propia entidad, no un conteo independiente, pero permiten dimensionar su actividad posterior a los Juegos. El Water Cube continúa siendo un complejo deportivo activo: la visita turística transcurre dentro de un recinto en funcionamiento, no en un estadio vacío conservado como museo.

Cómo planificar una visita pública

Según el aviso del recinto fechado el 2 de septiembre de 2026, el horario turístico es de 10:30 a 21:00; la venta presencial de entradas termina a las 19:50, el acceso a las 20:00 y el desalojo comienza a las 20:30. El mismo aviso publica varias funciones del espectáculo “Water Light”, desde las 11:00 hasta las 20:00. Son los horarios de temporada anunciados entonces, no una garantía permanente. El centro puede ajustar el acceso o suspender atractivos cuando hay competiciones y otros eventos; consulta el apartado oficial de avisos el mismo día de la visita.

La guía oficial para visitantes, publicada en septiembre de 2025 y sujeta explícitamente a cambios del día, indica una entrada general de 30 yuanes y una reducida de 15. El billete combinado de visita y espectáculo Water Light aparece a 48 yuanes para adultos y 33 con descuento; la guía advierte que el espectáculo puede suspenderse por actividades del recinto y que el precio final depende de los avisos presenciales. Considera estas cifras precios de referencia publicados, no una promesa de que la misma modalidad estará disponible cuando llegues. La guía también enumera entrada gratuita para determinados grupos, entre ellos menores de seis años o de hasta 1,2 metros acompañados por un adulto, aunque se debe mostrar la identificación original que acredite el derecho.

Cómo disfrutar del Water Cube

Reserva tiempo para observar el edificio desde fuera y desde dentro. La luz que cambia sobre la superficie de ETFE forma parte del diseño, y su ubicación en el Parque Olímpico ayuda a entenderlo como un elemento de un conjunto mayor de instalaciones. La ruta pública puede incluir el pabellón de competiciones y exposiciones determinadas, pero los espacios disponibles dependen de las operaciones del día. A quien le interese la arquitectura le atraerán la envolvente translúcida y el marco de acero; los aficionados al deporte pueden relacionar la historia de la piscina en 2008 con el legado de curling del Ice Cube. Confirma qué zonas están abiertas y no des por sentado que la entrada turística incluye todas las piscinas o áreas de entrenamiento.

Para que la visita sea fluida, llega antes del cierre de taquilla presencial, ten presentes la hora límite de acceso y el desalojo, y confirma el horario del espectáculo y el tipo de entrada en la web oficial en chino. Es posible combinar la visita con otros hitos del Parque Olímpico, aunque conviene prever tiempo para desplazarse entre recintos de gran tamaño. El atractivo duradero del Water Cube nace de esa combinación: un edificio memorable, un historial real de competición olímpica y un ejemplo práctico de reutilización. Sigue en uso, adaptándose y reinterpretándose; es una obra viva de la arquitectura deportiva de Pekín, no un monumento dedicado a un solo verano.