Sobre Ciudadela de Amán
Ciudadela de Amán: miles de años de historia sobre Jabal al-Qal‘a
La Ciudadela de Amán corona Jabal al-Qal‘a, la colina en forma de L que domina el centro de la capital jordana. Las excavaciones documentan ocupación desde la prehistoria y fortificaciones de la Edad del Bronce. Durante la Edad del Hierro fue núcleo de Rabbath-Ammon, capital del reino amonita, antes de pasar por dominios asirio, babilónico, persa y helenístico.
En época grecorromana la ciudad fue conocida como Filadelfia. Del período romano sobresalen las columnas y el podio del Templo de Hércules, levantado en el siglo II bajo Marco Aurelio. Una enorme mano de piedra sugiere que allí existió una estatua colosal. La vista enlaza el templo con el teatro romano y permite entender la topografía de la ciudad antigua.
Una iglesia del siglo VI recuerda la etapa bizantina. Cerca se extiende el complejo palaciego omeya, construido a comienzos del siglo VIII con salas, viviendas, cisterna y una monumental sala de acceso cubierta por una cúpula moderna de protección. El lugar muestra cómo cada poder reutilizó y transformó una colina estratégica en vez de comenzar desde cero.
El Museo Arqueológico de Jordania, dentro de la ciudadela, reúne piezas desde la prehistoria hasta épocas islámicas. Aunque parte de las colecciones nacionales pasó al Jordan Museum, el pequeño museo del sitio ayuda a relacionar objetos y estratos. Paneles y senderos permiten recorrer el palacio, la iglesia, el templo y las murallas.
El portal oficial jordano publica horarios estacionales para la ciudadela y el museo: invierno, de noviembre a marzo o abril, 8:00–16:00; verano, 8:00–18:30; abril y mayo, 8:00–17:30; Ramadán, 9:00–17:00. Deben confirmarse las fechas exactas y el último acceso. Hay poca sombra, suelo irregular y desniveles: conviene llevar agua, sombrero y calzado firme y evitar acercarse a bordes no protegidos.