Sobre Durbar Square
La plaza Durbar de Katmandú, llamada también Basantapur Durbar o conjunto palaciego de Hanuman Dhoka, fue el centro ceremonial y político de la antigua ciudad real. Forma parte del valle de Katmandú inscrito por la UNESCO como Patrimonio Mundial y reúne palacios, patios, templos y santuarios donde se superponen tradiciones hindúes y budistas. Sus orígenes se remontan al periodo Licchavi, entre los siglos IV y VIII, aunque gran parte de su fisonomía monumental se consolidó bajo los reyes Malla, especialmente con las ampliaciones de Pratap Malla en el siglo XVII.
El corazón del conjunto es Hanuman Dhoka, el antiguo palacio real, cuyo nombre alude a la imagen del dios mono Hanuman situada en la entrada. En torno a él se levantan más de cincuenta templos y monumentos de distintas épocas. Entre los espacios más conocidos están la residencia de la Kumari, la diosa viviente de Katmandú, los patios palaciegos y los templos con tejados escalonados y talla de madera newar. La plaza sigue siendo un ámbito religioso vivo, no un decorado histórico, y las ceremonias locales deben observarse con respeto.
El terremoto de abril de 2015 causó graves daños y derrumbó varios edificios; desde entonces, restauradores nepalíes e instituciones asociadas trabajan en la reconstrucción. Por ello pueden existir andamios, desvíos o accesos limitados. Visitar con un guía acreditado ayuda a distinguir las sucesivas etapas arquitectónicas y a comprender los rituales. Las primeras horas de la mañana ofrecen una atmósfera especialmente activa, mientras que al final de la tarde la plaza recupera su función de punto de encuentro urbano.
La zona monumental está en el centro histórico y se recorre a pie desde Thamel en unos 20 a 30 minutos, según el tráfico peatonal. La tabla oficial de turismo publica entrada para extranjeros y tarifas diferenciadas para ciudadanos de países SAARC/BIMSTEC, mientras que los menores de diez años no pagan; importes y acceso a museos deben confirmarse en la taquilla. Conviene vestir con discreción, pedir permiso antes de fotografiar personas o ritos y no entrar en santuarios restringidos a fieles.