Sobre Estatua de Pegaso
Estatua de Pegaso en Corinto: un emblema antiguo en la ciudad moderna
En el extremo marítimo de la calle Ethnikis Antistaseos, un Pegaso de bronce se alza sobre la plaza Eleftherios Venizelos, espacio costero que muchos habitantes llaman Flisvos. Más que una fotografía rápida, su ubicación y tema introducen a la Corinto moderna. Pegaso fue emblema principal de la ciudad antigua, apareció en su célebre moneda de plata y sigue formando parte de la identidad visual municipal.
El monumento pertenece a Nueva Corinto, no al yacimiento de la antigua ciudad situado varios kilómetros tierra adentro. El municipio inauguró la plaza remodelada y presentó la estatua en diciembre de 2008. Fuentes, vegetación y apertura al puerto crearon un punto de reunión, y los actos municipales continúan usando el Pegaso como lugar de salida o llegada.
Por qué Pegaso pertenece a Corinto
En la mitología griega, el héroe Belerofonte dominó a Pegaso con ayuda divina antes de enfrentarse a la Quimera. La tradición corintia vinculó la historia con Pirene, el manantial de la antigua ciudad. Corinto estampó al caballo alado en estáteras que circularon ampliamente por las redes comerciales mediterráneas, acompañado por la cabeza con casco de Atenea. El mito se convirtió así en firma cívica.
El bronce moderno no pretende ser una antigüedad. Su valor está en traducir una imagen antes impresa en monedas a una plaza contemporánea frente al golfo de Corinto. Esa continuidad explica su presencia en símbolos municipales y ofrece un puente visual entre el puerto vivo, la antigua Corinto y Acrocorinto sobre la llanura.
La ciudad actual se reconstruyó cerca de la costa después del devastador terremoto de 1858. La diferencia entre Corinto y Antigua Corinto confunde a algunos visitantes. La estatua orienta la parte moderna de la historia: una ciudad comercial trazada en cuadrícula y conectada con mar, ferrocarril y carretera, no solo una puerta hacia ruinas y canal.
Cómo organizar una parada costera
La plaza Eleftherios Venizelos es espacio público exterior, sin entrada ni horario de museo. De día se entiende su relación con el puerto; al atardecer adquiere más vida social. Cafés y tiendas tienen horarios propios. Se llega andando desde el centro comercial y su accesibilidad urbana es mejor que la de muchos yacimientos, aunque fuentes y pavimento requieren atención.
- Busque “Eleftherios Venizelos Square”, “Flisvos” o “Pegasus Statue”; los nombres locales varían.
- Reserve 20–30 minutos para estatua y paseo, más si añade comida.
- No la confunda con Antigua Corinto, cuyo yacimiento y museo tienen entrada y horario.
- Para una jornada temática, conecte la estatua con la fuente Pirene, las monedas del museo y Acrocorinto.
- Confirme autobús, tren suburbano y horarios arqueológicos antes de salir.
Cómo incluirla en un itinerario por Corinto
El monumento funciona mejor como inicio o cierre de una visita más amplia. Empiece en la ciudad moderna para ver el uso local del litoral, continúe al yacimiento que acuñó las monedas con Pegaso y contemple después la región desde Acrocorinto. El canal de Corinto es otra excursión distinta y no debería consumir todo el tiempo disponible.
La estatua no equivale a un museo arqueológico: es un hito gratuito y central que hace legible el emblema antiguo dentro de la ciudad viva. Su valor nace del contexto —Belerofonte, la moneda y comercio corintios, la reconstrucción de la ciudad nueva— y de la plaza donde el caballo alado todavía marca un lugar de llegada.