Nuestro Mundo en Imágenes

Kabul

Conoce la historia de Kabul a través del jardín de Babur, sin perder de vista que las alertas oficiales desaconsejan viajar a Afganistán.

Coordenadas: 34.527626, 69.185028 Actualizado: 2026-10-15

Sobre Kabul

La historia de Kabul a través de un jardín en sus laderas

Kabul es una ciudad de larga historia, pero cualquier texto dirigido a potenciales visitantes debe empezar por el peligro actual y no por la imagen romántica de una antigua encrucijada. Este artículo utiliza Bagh-e Babur, el jardín en terrazas situado al suroeste de la ciudad vieja, para explicar una parte del pasado de la capital. Es contexto histórico, no un itinerario ni una invitación a viajar.

El expediente de la Lista Indicativa de la Unesco ubica el jardín en Kuh-e Sher Darwaza, con vistas a la ciudad antigua y al río Kabul. El conjunto ocupa cerca de 11,5 hectáreas y asciende por 15 terrazas organizadas en torno a un eje central. Desde las zonas altas, el paisaje diseñado enmarcaba antiguamente vistas hacia el río y las montañas, relacionando el espacio cultivado con el relieve escarpado de Kabul.

El jardín se asocia con Zahir al-Din Muhammad Babur, fundador de la dinastía mogola. La Unesco explica que fue creado después de que Babur conquistara Kabul en 1504, lo que lo sitúa entre los primeros jardines mogoles conservados. La historia en dari de la Municipalidad de Kabul también vincula el sitio con el gobierno de Babur y su interés por los jardines. Ninguna de estas fuentes justifica transformar el relato en leyenda: el registro reúne construcción, uso, sepultura y restauraciones posteriores.

Babur murió en Agra en 1530. Según el expediente de la Unesco, había expresado el deseo de ser enterrado en Kabul y sus restos fueron trasladados después al jardín. La sepultura añadió otra función al paisaje. Lo que comenzó como jardín real se convirtió en un espacio conmemorativo y las generaciones posteriores incorporaron elementos y mantuvieron su relevancia dentro de la ciudad.

Terrazas, memoria mogola y un paisaje cambiante

El diseño no consiste simplemente en una fila de jardines ornamentales. La Unesco describe un eje central de este a oeste y 15 terrazas que ordenan el recorrido por la ladera. Canales de agua, zonas plantadas, caminos y elementos arquitectónicos se disponían para convertir la pendiente en un paisaje legible y diseñado. Su forma pertenece a una tradición de jardines persas y timúridas, que después evolucionó hacia un estilo mogol reconocible.

Las investigaciones arqueológicas demostraron que el jardín no se construyó sobre un terreno vacío. La Unesco registra restos de un edificio monumental del siglo III a. C. y evidencias de ocupación posterior antes de la creación del jardín de Babur. Esos hallazgos complican una historia de origen sencilla: el paisaje mogol reorganizó un lugar anterior, despejando y transformando un suelo que ya había conocido actividad humana.

Los sucesores de Babur también modificaron el conjunto. La Unesco señala que, durante casi 150 años, los herederos mogoles, especialmente Jahangir y Shah Jahan, visitaron la tumba y promovieron obras. El expediente menciona asimismo una mezquita de mármol asociada a Shah Jahan y cambios de gobernantes afganos posteriores. No conviene imaginar el jardín como un diseño intacto congelado en 1504: sus distintas capas muestran cómo se renovó el espacio con cada contexto político y cultural.

Para la historia urbana, Bagh-e Babur conecta Kabul con una tradición más amplia de diseño de jardines. La composición en terrazas, el eje central y la relación entre agua, vegetación y vistas expresan ideales que viajaron entre regiones y cambiaron con el tiempo. El lugar importa no solo como jardín funerario de Babur, sino como evidencia de cómo el poder y la memoria se hicieron visibles en el paisaje de la capital.

Restauración y condición patrimonial: qué está documentado

La historia reciente incluye daños y nuevas tareas de conservación. La Red Aga Khan de Desarrollo documenta un proyecto de rehabilitación iniciado a comienzos de la década de 2000 en colaboración con instituciones del Gobierno afgano, la Municipalidad de Kabul y residentes locales. La iniciativa trató el jardín a la vez como monumento histórico y espacio verde público, y contempló trabajos en las condiciones del vecindario cercano.

El expediente de la Lista Indicativa de la Unesco señala que la mayor parte de la rehabilitación física se completó en 2008 y describe un acuerdo para preservar el conjunto como espacio verde e histórico indivisible. Es una referencia fechada sobre el plan de restauración, no una prueba de que hoy cada elemento esté cuidado o abierto. Sirve para comprender el enfoque de conservación, pero no responde preguntas actuales sobre acceso, personal o funcionamiento.

El matiz del título de la Unesco es importante: Bagh-e Babur figura en la Lista Indicativa de Afganistán, pero no está inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial. La Lista Indicativa reúne propuestas de los Estados para futuras nominaciones; no equivale a una designación definitiva. Esta precisión evita exagerar su estatus formal sin negar que posee valor cultural reconocido.

No se puede dar por supuesto el acceso ni el estado actual de los lugares patrimoniales de Kabul a partir de antiguos informes de restauración. La información pública consultada para este artículo no confirma horarios de apertura, tarifas, servicios a visitantes ni una ruta segura y confiable hasta el jardín. Esos datos se omiten deliberadamente, en vez de copiar páginas desactualizadas o deducirlos de fotografías y guías antiguas.

Contexto indispensable de seguridad para el lector

Según la comprobación del 8 de octubre de 2026, el Ministerio de Asuntos Exteriores británico desaconseja viajar a Afganistán en cualquier circunstancia, incluso en viajes organizados. Su aviso vigente califica de extremadamente peligroso viajar por el país y menciona detenciones, secuestros, amenazas terroristas y una capacidad muy limitada de asistencia consular. La recomendación fue actualizada el 30 de julio de 2026 y seguía vigente en la fecha de consulta.

Por separado, el Departamento de Estado de Estados Unidos mantiene una alerta de nivel 4, «No viajar», emitida el 20 de febrero de 2026. Cita disturbios civiles, delincuencia, terrorismo, riesgo de detención injusta, secuestros, desastres naturales y servicios sanitarios limitados, y pide a los ciudadanos estadounidenses que no viajen a Afganistán por ningún motivo. Las advertencias varían según la nacionalidad y pueden cambiar; consulta la recomendación actual de tu propio gobierno.

Estas advertencias son centrales en este artículo y no una nota marginal. Que un jardín tenga una historia atractiva no significa que sea seguro ni apropiado recomendar una visita. El aviso británico se aplica incluso a grupos organizados y el estadounidense dice que no se debe viajar. Por eso, este texto ofrece información histórica y no propone indicaciones, transporte, alojamiento ni un itinerario turístico.

Como la publicación está programada para una fecha posterior, las alertas de octubre de 2026 no deben considerarse permanentes. Quien investigue sobre la ciudad debe consultar de nuevo las recomendaciones oficiales antes de tomar cualquier decisión, junto con las novedades de seguridad, fronteras, asistencia consular y salud. Mientras las autoridades no cambien sus avisos y las condiciones no se puedan verificar de manera independiente, el patrimonio de Kabul debe conocerse mediante fuentes históricas y periodísticas fiables, no como un viaje recomendado.