Sobre Pucará de Tilcara
El Pucará de Tilcara: arqueología andina en la Quebrada de Humahuaca
El Pucará de Tilcara se levanta sobre una colina estratégica al sur de la localidad de Tilcara, en la provincia argentina de Jujuy. Desde sus terrazas se domina la confluencia del río Huasamayo con el río Grande y un amplio tramo de la Quebrada de Humahuaca. La palabra quechua pukara suele traducirse como fortaleza, aunque el asentamiento cumplió funciones residenciales, productivas, políticas y ceremoniales, además de defensivas.
El poblado estuvo ocupado desde finales del siglo VIII hasta el contacto hispano-indígena del siglo XVI. En más de ocho hectáreas se identifican viviendas de piedra, talleres, corrales, plazas, tumbas y espacios rituales. Durante la expansión inca, el lugar adquirió importancia dentro del Collasuyu y funcionó como enclave regional. Su posición permitía controlar rutas, campos de cultivo y el movimiento por la quebrada.
Las primeras excavaciones sistemáticas fueron dirigidas desde comienzos del siglo XX por Juan Bautista Ambrosetti y Salvador Debenedetti. Eduardo Casanova continuó los trabajos y promovió una extensa reconstrucción hasta mediados del siglo. Por ello, una parte de las estructuras visibles refleja criterios arqueológicos de aquella época y no debe confundirse con una conservación intacta. Hoy el sitio y el Museo Arqueológico y Antropológico Dr. Eduardo Casanova dependen del Centro Universitario Tilcara de la Universidad de Buenos Aires.
La visita permite recorrer senderos entre recintos y observar el paisaje de altura. En el acceso hay colecciones arqueológicas y un jardín de flora regional, según los espacios habilitados. El sol, la sequedad y la altitud —alrededor de 2.500 metros— aconsejan llevar agua, sombrero, protector solar y calzado firme. Horarios, entradas y cierres por conservación o clima deben confirmarse con el Centro Universitario Tilcara. El Pucará está dentro del paisaje cultural de la Quebrada de Humahuaca, inscrito por la UNESCO en 2003.