El Viejo Kyiv no es una atracción cerrada con una sola taquilla. El nombre se aplica al núcleo histórico de la capital ucraniana, aunque sus límites varían según se hable de la ciudad alta, del entorno de la Puerta Dorada o de un paisaje patrimonial más amplio que incluye Podil. La Reserva Estatal Histórico-Arquitectónica Antiguo Kyiv da forma oficial a esta última idea: su territorio comprende parte de la colina del Viejo Kyiv, el Podil histórico y monumentos separados. La diferencia evita que un nombre en el mapa prometa un recinto único que no existe.
La reserva se creó en 1987 para proteger y estudiar el centro antiguo. Su presentación actual describe un área protegida de unos 175 hectáreas y cientos de bienes patrimoniales, entre edificios, monasterios y restos arqueológicos. Bajo las calles de hoy se conservan capas culturales que alcanzan varios metros de profundidad. Entre los complejos arqueológicos que identifica la institución figuran los restos vinculados con la ciudadela antigua y los cimientos de la Iglesia de los Diezmos. En Kyiv, el pasado no es solo una fachada: buena parte permanece bajo la vida cotidiana.