Charminar es mucho más que la silueta conocida en las postales de Hyderabad. El monumento de cuatro lados se levanta en el cruce histórico de importantes calles de la Ciudad Vieja, donde tomó forma el trazado urbano de finales del siglo XVI. El expediente de la Lista Indicativa de la Unesco lo describe como una puerta ceremonial y centro simbólico de Hyderabad, con aberturas orientadas a los puntos cardinales. Hoy sigue siendo un referente entre el tráfico, el culto, las compras y la vida cotidiana, no un parque arqueológico aislado.
El nombre suele traducirse como cuatro minaretes o cuatro torres. La historia oficial del distrito de Telangana fecha el monumento en 1591 y atribuye su construcción al sultán Muhammad Quli Qutb Shah, quinto gobernante de la dinastía Qutb Shahi. La misma fuente señala que el edificio cuadrado mide unos 20 metros por lado y que sus minaretes alcanzan 48,7 metros. Los arcos enmarcan calles por las que todavía circulan los habitantes del centro histórico, haciendo visible desde el suelo la función urbana del conjunto.