La Ciudad Antigua de Lijiang, en la provincia china de Yunnan, es un paisaje urbano histórico desarrollado a unos 2.400 metros de altitud. El bien inscrito por la UNESCO en 1997 no se limita al concurrido núcleo de Dayan: comprende también los asentamientos de Baisha y Shuhe. Los tres muestran distintas etapas de una tradición urbana vinculada al pueblo naxi, enriquecida durante siglos por intercambios con las culturas han, bai y tibetana.
Desde el siglo XII, Lijiang fue un centro de distribución entre Sichuan, Yunnan y Tíbet, en el encuentro de rutas meridionales de la seda y del antiguo Camino del Té y los Caballos. Sus viviendas de madera y teja se adaptan a la pendiente mediante patios, calles empedradas y fachadas talladas. La ciudad no sigue la cuadrícula imperial habitual: creció alrededor de la topografía y de una compleja red de canales alimentada desde el Estanque del Dragón Negro, sistema que continúa funcionando.