Las cuevas de Mogao se encuentran a unos 25 kilómetros al sureste de Dunhuang, donde el oasis desértico ocupó un punto de encuentro entre rutas que comunicaban China con Asia Central y otras regiones. Las grutas fueron excavadas en los acantilados sobre el río Dachuan, junto al borde oriental de las montañas Mingsha. El emplazamiento ayuda a comprender por qué este lugar reunió tradiciones artísticas y religiosas: Dunhuang no era solo un destino al final de una ruta, sino un lugar de paso para comerciantes, monjes, funcionarios y viajeros. Las cuevas conservan un testimonio de esos intercambios en pinturas, esculturas, inscripciones y arquitectura.
La Unesco cuenta 492 cuevas preservadas, con aproximadamente 45.000 metros cuadrados de murales y más de 2.000 esculturas pintadas. El conjunto se desarrolló durante cerca de un milenio, desde sus inicios en el año 366 hasta el siglo XIV. «Cuevas de Mogao» designa este conjunto excavado en los acantilados; «cuevas de Dunhuang» también puede emplearse como expresión amplia para otros sitios rupestres budistas de la región. Distinguir los nombres importa al planificar: Mogao no es lo mismo que todas las cuevas visitables en los alrededores, y los trayectos y sistemas de entradas son diferentes.