Fanjingshan no es solo un mirador elevado sobre Guizhou. Su relieve abrupto alberga una sucesión de bosques subtropicales y especies excepcionales, mientras que santuarios budistas ocupan cimas rocosas que a menudo sobresalen entre las nubes. La Unesco inscribió el sitio como Patrimonio Mundial natural en 2018 por su biodiversidad, no por un único monumento. Para el viajero, además, es un recinto turístico administrado con entradas reservadas por horario y a nombre del visitante; las franjas de acceso pueden cambiar. La página oficial en chino debe ser la última consulta antes de salir.
El bien de la Unesco se encuentra en la cordillera de Wuling, en el suroeste de China, dentro de la provincia de Guizhou. Su punto más alto, Fenghuangshan, alcanza los 2.570 metros sobre el nivel del mar; el área inscrita desciende hasta unos 500 metros y abarca 40.275 hectáreas, rodeadas por una zona de amortiguamiento definida por separado de 37.239 hectáreas. El fuerte desnivel modifica el clima y la vegetación en distancias cortas, por lo que la geografía es inseparable de su valor de conservación.