Hardangerfjord no es un único mirador, sino una vía de agua extensa y ramificada que conduce desde la costa hasta las montañas del oeste de Noruega. Sus orillas enlazan huertos, pequeñas comunidades, ferris y cascadas; las carreteras atraviesan valles y ascienden hacia glaciares y la meseta de Hardangervidda. La región suele aparecer en fotografías de floración frutal o de la célebre caminata Trolltunga, pero su carácter es más amplio: es un territorio habitado donde agricultura, transporte y turismo conviven en un paisaje espectacular.
La enciclopedia noruega Store norske leksikon describe Hardangerfjord como el segundo fiordo más largo del país y calcula unos 180 kilómetros si se incluyen el tramo exterior de Bømlafjord y el brazo interior más extenso, Sørfjorden, medidos desde Bømlahuk hasta Odda. Otras fuentes turísticas suelen redondear o delimitar de otra manera el sistema y publican 179 kilómetros. La diferencia depende de cómo se definan las ramificaciones, no de un cambio significativo del paisaje. Es más útil indicar el método de medición que repetir una clasificación mundial sin explicar cómo se obtuvo.