«Fiordos occidentales de Noruega: Geirangerfjord y Nærøyfjord» es el nombre de un bien serial del Patrimonio Mundial de la UNESCO en el suroeste noruego, no el de una atracción con una sola entrada. Inscrito en 2005, reúne dos áreas separadas por unos 120 kilómetros: Geirangerfjord y Nærøyfjord. La UNESCO describe una superficie total de 122.712 hectáreas, de las que 10.746 son marinas. La distancia importa al organizar el viaje: cada zona tiene pueblos, carreteras, servicios de barco y condiciones estacionales propios. Intentar ver ambas como una parada rápida puede convertir la jornada en un trayecto continuo, en lugar de permitir apreciar el paisaje.
Los fiordos son ejemplos característicos de valles excavados por glaciares y luego inundados por el mar. La UNESCO destaca paredes escarpadas de roca cristalina, aguas profundas, cascadas, ríos, bosques, lagos glaciares y montañas abruptas. Los altos acantilados se elevan desde el agua; los valles colgantes y las cascadas dan pistas sobre la acción prolongada del hielo y el agua. Es un paisaje que merece observarse sin prisa, desde el barco y también desde miradores y localidades. La distinción de Patrimonio Mundial reconoce sus procesos geológicos y valores naturales; no convierte cada mirador o granja en una atracción con servicios para visitantes.