El Fuerte Pilar es más que una muralla española conservada. Se encuentra en la ciudad de Zamboanga, un puerto cuya historia se remonta al intercambio entre comunidades chinas, malayas, tausug, samal, subanon y badjao, según el gobierno municipal. La construcción del fuerte coincidió con la expansión del dominio español en el sur y situó un puesto militar colonial junto a un territorio ya marcado por el comercio, los desplazamientos y sociedades locales diversas.
El Museo Nacional de Filipinas sitúa la colocación de la primera piedra el 23 de junio de 1635. Su relato menciona al misionero e ingeniero jesuita Melchor de Vera y al capitán Juan de Chaves, además de la llegada de personal visayo y español. La Comisión Histórica Nacional describe el proyecto como un puesto meridional del poder español. En conjunto, las fuentes muestran tanto el propósito militar del recinto como el trabajo organizado que exigió su construcción.