Fort Pilar se levanta frente al mar en Zamboanga y resume varios siglos de historia colonial, militar y religiosa del sur de Filipinas. La fortificación comenzó a construirse el 23 de junio de 1635 bajo la supervisión del misionero e ingeniero jesuita Melchor de Vera, con tropas y trabajadores españoles y visayos.
El fuerte fue abandonado en 1663, reconstruido desde comienzos del siglo XVIII y rebautizado en honor de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza. Resistió ataques y bombardeos neerlandeses, británicos y de fuerzas locales, pasó por los periodos español, estadounidense y japonés, y quedó deteriorado después de la Segunda Guerra Mundial. Filipinas lo declaró Tesoro Cultural Nacional en 1973.