Cerca de Gamzigrad, en el este de Serbia, las ruinas de Felix Romuliana revelan una residencia imperial tardorromana concebida como algo más que una casa de campo. El emperador Galerio encargó el conjunto entre finales del siglo III y comienzos del IV, cuando el Imperio estaba gobernado por varios emperadores dentro de la Tetrarquía. La Unesco lo describe como un palacio fortificado y un paisaje conmemorativo donde la arquitectura reunía autoridad política, ceremonia y memoria.
El nombre Felix Romuliana se relaciona con Romula, madre de Galerio. La identidad del lugar no quedó establecida en la investigación moderna hasta 1984, cuando se descubrió un fragmento arquitectónico inscrito con ese nombre. El hallazgo vinculó las ruinas de Gamzigrad con la residencia antigua mencionada en fuentes históricas y convirtió una pregunta arqueológica persistente en una historia más concreta: la de la vivienda proyectada por un emperador y el recuerdo que organizó alrededor de su familia.