La mezquita Jameh de Isfahán se encuentra en el núcleo histórico de la ciudad y resume más de doce siglos de arquitectura islámica iraní. Es la mezquita congregacional o del viernes más antigua conservada en Irán, con fases documentadas desde 841. En vez de un edificio concebido de una sola vez, es un conjunto transformado por sucesivas dinastías.
El patio central rodeado por cuatro iwanes se convirtió en un modelo decisivo para las mezquitas de Irán y Asia Central. Las ampliaciones selyúcidas aportaron las cúpulas de Nizam al-Mulk y Taj al-Mulk, célebres por sus estructuras nervadas y dobles cascarones. Salas hipóstilas, mihrabs, ladrillo ornamental, estuco y azulejería muestran aportes abasíes, buyíes, iljánidas, timúridas, safávidas y de periodos posteriores.