A unos 2.484 metros de altitud, Tenaya Lake es uno de los lagos de alta montaña más accesibles del Parque Nacional Yosemite cuando Tioga Road está abierta. Cúpulas y picos de granito rodean sus aguas azules, en un paisaje muy distinto del concurrido valle situado más abajo. El Servicio de Parques Nacionales lo considera el lago más grande de la zona de acceso frontal de Yosemite y señala que en verano atrae a quienes desean hacer picnic, nadar o navegar en kayak. No es un complejo turístico desarrollado: se visita para pasar el día al aire libre y hay instalaciones sencillas en algunos apartaderos, no un pueblo con tiendas y servicios.
El entorno forma parte del paisaje glaciar de la alta Sierra. El hielo modeló cuencas y pulió el granito, dejando las laderas abiertas y las formaciones rocosas que hoy enmarcan el lago. El NPS explica que lleva el nombre del jefe Tenaya, líder indígena que vivía en el valle de Yosemite cuando el Batallón Mariposa invadió la zona. Esa breve historia del topónimo pertenece a un relato mucho más amplio sobre las comunidades indígenas y su desplazamiento en Yosemite; no debería reducirse a una anécdota pintoresca. La belleza de la orilla y su historia cultural se encuentran en un lugar que puede recorrerse a pie, disfrutarse desde una mesa de picnic o contemplarse desde el agua.