Yosemite suele resumirse en una imagen: paredes de granito que se elevan sobre un valle verde. Es una vista poderosa, pero representa solo una parte de un parque nacional de casi 1.200 millas cuadradas en la Sierra Nevada de California. Las zonas altas, los prados, los bosques, las cascadas y los corredores fluviales componen un territorio amplio y diverso, no una única parada panorámica.
En el valle de Yosemite, El Capitán y Half Dome atraen la mirada por una escala difícil de captar en una fotografía. Sus acantilados forman parte de un corredor modelado por glaciares, con el río Merced, praderas y bosques en el fondo. El Servicio de Parques Nacionales explica estas formas mediante una larga historia geológica de levantamiento, erosión y glaciación, no como resultado de un solo episodio espectacular.