La necrópolis de Makli se extiende sobre la meseta de Makli, junto a Thatta, en la provincia pakistaní de Sindh. En unos diez kilómetros cuadrados reúne alrededor de medio millón de tumbas y sepulturas, una escala que la sitúa entre los mayores paisajes funerarios del mundo. La UNESCO la inscribió como Patrimonio Mundial en 1981.
El cementerio documenta la historia política, religiosa y artística de Sindh entre los siglos XIV y XVIII. Reyes y reinas, gobernadores, santos sufíes, estudiosos y filósofos fueron enterrados en mausoleos de ladrillo o piedra. Entre los monumentos destacados figuran las tumbas de Jam Nizamuddin II, Isa Khan Tarkhan el Joven, Jan Baba y Diwan Shurfa Khan.