El fuerte de Rani Kot se extiende por las áridas colinas del distrito de Jamshoro, en Sindh, donde una larga muralla de piedra sigue los contornos de la cordillera de Kirthar. La Corporación de Desarrollo Turístico de Sindh lo sitúa a unas 75 millas al noroeste de Hyderabad y describe una fortificación que serpentea por lomas desnudas. La ficha de la lista tentativa de la Unesco señala que el recinto se cierra por tres lados, mientras las elevaciones más altas forman una barrera natural al norte. Aquí el paisaje participa en la defensa: no es solo una vista tras los muros.
La escala del fuerte le ha valido el sobrenombre popular de «Gran Muralla de Sindh» y afirmaciones de que sería el mayor del mundo. Esos superlativos necesitan matices. Las fuentes oficiales no coinciden en la longitud o el perímetro: la ficha de la Unesco de 1993 habla de 35 kilómetros; el inventario nacional del gobierno de Sindh calcula unos 26; la corporación turística describe una muralla de más de 22 millas. La diferencia puede depender del método de medición y de qué límites se cuentan. Lo riguroso es hablar de una fortificación enorme, sin presentar como hecho cerrado una cifra o clasificación discutida.