El Museo Kampa ocupa los molinos Sova, en la isla de Kampa, junto al Moldava y dentro del barrio de Malá Strana, en Praga. El entorno forma parte de la visita: el pasado industrial del complejo, sus espacios museísticos contemporáneos y la vista del río quedan a pocos minutos a pie del centro. El museo conserva la colección reunida por Jan y Meda Mládek, cuyo apoyo a artistas modernos de Checoslovaquia y de otros lugares del antiguo bloque oriental definió la personalidad de la institución.
El museo presenta su misión como la conservación del arte junto con las circunstancias políticas y sociales difíciles en que se crearon muchas de esas obras. La colección permanente se centra en el arte moderno centroeuropeo, mientras las muestras temporales presentan artistas y temas de la región y de otros lugares. Kampa se distingue así de un museo dedicado a una sola época o escuela nacional: sus obras pueden leerse como testimonio de la experimentación artística y de la vida cultural bajo presión.