El Museo Nacional de Afganistán, conocido comúnmente como Museo de Kabul, es la principal institución del país dedicada a conservar e interpretar objetos arqueológicos y culturales. Su importancia procede de la variedad de épocas y sociedades representadas, no de un único monumento o periodo. Afganistán ocupa un cruce entre Asia Central, meridional y occidental, y las excavaciones realizadas en distintas zonas han aportado piezas de muchos lugares y siglos. La historia institucional publicada por el Ministerio de Información y Cultura presenta el museo como custodio de testimonios sobre el arte, la vida cotidiana y los intercambios entre sociedades sucesivas.
El ministerio sitúa sus inicios en 1918–1919, cuando se reunió una colección en un edificio de Bagh-e Bala bajo el nombre de Sanduq Khana. Entre las primeras piezas había manuscritos, joyas, tejidos, miniaturas, monedas antiguas, armas y vestimentas. En 1924 la colección fue trasladada a Koti Baghcha, dentro del Arg, la histórica ciudadela real, y allí se inauguró formalmente el museo. Por tanto, la trayectoria de la institución también habla de cambios de sede y de función pública, así como del esfuerzo por conservar los objetos a medida que crecía el registro arqueológico del país.