En el campus de la Universidad de Tennessee, en Knoxville, Neyland Stadium es más que el lugar donde se juega un partido: es uno de los grandes espacios públicos de la ciudad. La universidad sitúa sus orígenes en 1919, cuando se proyectó un nuevo campo deportivo con financiación inicial del fideicomisario W. S. Shields. El terreno abrió en marzo de 1921 como Shields-Watkins Field, nombre dedicado a Shields y a su esposa, Alice Watkins-Shields. A medida que las gradas crecieron alrededor del campo, el estadio adoptó el nombre del general Robert R. Neyland, el entrenador más vinculado con el desarrollo del fútbol de Tennessee.
Neyland dirigió a los Volunteers en tres etapas entre 1926 y 1952, interrumpidas por su servicio militar. La universidad registra un balance de 173 victorias, 31 derrotas y 12 empates en 21 temporadas. Estas cifras explican por qué el nombre del estadio tiene un sentido que va más allá de la ubicación: recuerda al técnico cuyo programa estableció tradiciones que varias generaciones de aficionados han mantenido. Tennessee Athletics indica que seis equipos campeones nacionales jugaron en Neyland y que, sobre este campo, también desarrollaron parte de sus carreras jugadores y entrenadores que después ingresaron en el Salón de la Fama del Fútbol Americano Universitario.