El monumento conocido habitualmente como obelisco de Aksum se levanta en la ciudad homónima, en el norte de Etiopía, dentro de un paisaje arqueológico de estelas, tumbas y ruinas. En amárico se denomina የአክሱም ሐውልት. «Obelisco» es el nombre popular entre visitantes, aunque la UNESCO describe estas piezas como estelas funerarias: piedras verticales talladas asociadas a lugares de enterramiento. Según el registro de su devolución, esta pieza mide unos 24 metros y pesa aproximadamente 160 toneladas.
Sus caras talladas imitan la fachada de un edificio alto, con hileras de paneles semejantes a ventanas y una puerta falsa en la parte inferior. No es una decoración añadida a una roca cualquiera: la forma arquitectónica se convirtió en un marcador de piedra de enormes dimensiones, visible sobre el campo abierto. Pertenece a una tradición de estelas monumentales de Aksum de los siglos III y IV. El contexto arqueológico permite entenderla como parte de un paisaje cívico y funerario, no como una pieza aislada.