El Parque Maloti-Drakensberg es un bien transfronterizo del Patrimonio Mundial, no una reserva cercada con una sola entrada. Une el Parque uKhahlamba Drakensberg, en Sudáfrica, y el Parque Nacional Sehlabathebe, en Lesoto, a lo largo del alto escarpe que divide ambos países. La Unesco calcula una superficie conjunta de 249.313 hectáreas: 242.813 en el lado sudafricano y 6.500 en Lesoto. Cada sector tiene su propia administración, carreteras y condiciones para visitantes.
El paisaje alterna escarpes de basalto, farallones de arenisca dorada, cuevas, arcos, pilares y pozas naturales. No son solo formas escénicas: la Unesco reconoce hábitats que albergan plantas endémicas y fauna amenazada, entre ella los buitres del Cabo y barbudo. La zona de Lesoto es además el único hogar conocido del pez Maloti minnow, en peligro crítico. El valor del parque nace de la relación entre geología, agua, fauna e historia humana, no de un único mirador célebre.